El peor combo del mundo:

inteligente y pobre

El más tonto no es el que no sabe nada.
Es el que sabe mucho… y no tiene nada.

Fue a la universidad.
Lee libros.
Tiene valores, ética, buena ortografía y una opinión sobre todo.
Pero está quebrado.

Lo ves en el bus, sentado junto al campesino que nunca terminó el colegio.
Se viste igual que él. Vive en el mismo barrio.
Su inteligencia no le dio acceso a una vida distinta.
Solo le enseñó a obedecer mejor.

Y como no tiene dinero ni poder,
tiene que ser amable siempre.
No puede levantar la voz.
No puede romper reglas.
No puede ofender a nadie,
porque vive al borde de ser despedido por decir lo que piensa.

Es el esclavo perfecto.

Educado.
Obediente.
Y roto.

El conocimiento sin resultados no vale nada.
Hoy se premia al que actúa, no al que opina.
Al que construye, no al que razona desde su pobreza.