O chulo...

o muerto.

No hay marcha atrás.

No importa si me equivoco.
No importa si pierdo.
No importa si todo se derrumba.
No voy a abandonar.

Si me quedo ciego…
seguiré siendo chulo, con palabras, con presencia, con energía.
Si me cortan las piernas…
me subiré a un carrito y rodaré por las calles,
con el mismo fuego con el que caminé.

Porque esto no es un juego.
No es un experimento.
No es una fase.
Es quién soy.
Y no se negocia.

La mayorĂ­a abandona.
Cambia de rumbo.
Se esconde en excusas: “ya no era para mí”, “la vida me llevó por otro lado”.

Yo no.
O chulo… o muerto.

Si tienes un camino, un deseo, una visión…
no lo sueltes.
Pase lo que pase.
Pierdas lo que pierdas.
Fracases como fracases.

El que abandona, se convierte en sombra.
El que resiste, se convierte en leyenda.

¿Estás dispuesto a morir por lo que eres?
Porque si no lo estás, nunca has vivido de verdad.

Un abrazo lleno de fuego,

Att:
El que nunca se baja del trono (tu hate favorito)