¿Por qué mientras tú mejoras...

ellas se marchitan?

Hermano,

Hay algo que nadie te dice…
Cuanto más ganas, más se alejan.
Y no porque estés haciendo algo mal.
Sino porque estás rompiendo la ilusión del control.

Cuando eras un perdedor, un tipo promedio, sin plata, sin forma…
ellas te deseaban más.

¿Por qué?

Porque eras manejable.
Porque tus ojos pedían amor, y no lo exigían.
Porque tu ansiedad era de carencia, no de poder.

Pero ahora que te pusiste en forma,
que te armaste de músculo y dinero…
te preguntas por qué las mujeres te miran raro.
Te desean, pero no se quedan.

Te tienen miedo.

Porque estar en forma y tener dinero no es atractivo si no sabes controlar la energía que eso genera.

Muchos hombres creen que mejorar lo externo es suficiente.
Pero mejorar sin habilidad interna solo te vuelve una bomba de ansiedad con abdominales.

Y ellas huelen la ansiedad como si fuera sudor frío.

Tu versión musculosa y millonaria también puede ser patética si no hay dominio mental.
Y tu versión caótica y rota… puede ser adorada si sabes jugar bien.

Elige qué historia quieres vivir.

—Tu Hate Favorito