¿Quién entra primero al reino de Dios?

No es quien te imaginas

Te han vendido la idea de que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al reino de Dios.

Pero esa es la mentira más grande que has escuchado.

El rico ya conquistó sus deseos humanos. Tiene el dinero, el poder y la libertad que muchos buscan.

Una vez alcanzadas estas cosas, puede dejarlo todo de verdad. Solo en ese punto, Dios lo llama.

¿Por qué? Porque ya no hay hambre interna, ya no hay carencia. Cuando alguien que lo tiene todo suelta el control, eso es verdadero desprendimiento.

El pobre, en cambio, sigue atrapado en sus deseos no cumplidos. Dios no lo llama porque lo ve cargado de resentimiento y vacío. Lo recoge con desprecio, no con amor.

En nuestra filosofía, el camino espiritual empieza después de haber conquistado tus deseos terrenales. No antes.

El primer llamado es para los conquistadores. ¿Estás listo?